
Al contar con suficiente información sobre el problema central que desea abordarse, entonces puede empezarse el proceso de indagación.
Del tronco se baja a las raíces para intentar identificar las causas primarias y secundarias del problema. También se sube a las ramas del árbol para determinar los efectos primarios y secundarios que el problema está originando.
¿Qué efectos está generando el problema central?
A partir del problema central, el análisis se hace hacia arriba identificando los efectos que se están observando o que podrían producirse si el problema no se resuelve a tiempo.
La pregunta que puede orientar el proceso es "¿qué consecuencias está acarreando este problema?".
Todas las consecuencias se van anotando individualmente y se colocan libremente en un espacio amplio. Como en todo ejercicio de lluvia de ideas, se asignará un tiempo determinado durante el cual el flujo creativo no debe interrumpirse.
A continuación se ordenan, agrupan y descartan para identificar las consecuencias de primer, segundo y tercer nivel. Las consecuencias se colocan en un nivel más arriba a medida que van haciéndose más generales y abarcan consecuencias de niveles inferiores.
La finalidad de este proceso es apreciar las dimensiones del problema en función de lo que está provocando y podría llegar a provocar. Esto permitirá reconocer la gravedad del problema, justificar las intervenciones y determinar el grado de urgencia con el que necesitan aplicarse.
¿Cuáles son las consecuencias del daño a la propiedad pública y privada como producto del graffiti?
El diagrama de consecuencias podría verse así:
