Al combinarse, el árbol de problemas con el árbol de objetivos facilitan la identificación de un problema central clave y la estrategia para abordarlo.
La fase de diagnóstico a través de la técnica del árbol de problemas ayuda a centrar la atención en un problema clave y a identificar sus causas profundas y sus consecuencias de último nivel. La fase de diseño se desarrolla naturalmente con la creación del árbol de objetivos que transforma los datos del árbol de problemas en una secuencia lógica de medios y fines específicos, alcanzables y medibles.
